En España, el 12 de mayo de 1924, se iniciaron las primeras transmisiones radiofónicas diarias desde un estudio improvisado en el taller de la empresa Ibérica de Telecomunicación, ubicado en el número 18 del Paseo del Rey, en el barrio de Príncipe Pío en Madrid. Estas transmisiones fueron el comienzo de lo que más tarde se conocería como Radio Ibérica.
Aunque Radio Ibérica fue la primera en realizar transmisiones de prueba, la autorización oficial llegó más tarde. Antes de obtener la aprobación gubernamental, otras estaciones como Radio España en Madrid y Radio Barcelona, precursora de la Cadena SER, ya estaban en funcionamiento.
Actualmente, en el lugar donde se iniciaron estas primeras transmisiones en el Paseo del Rey, 18, cerca de la Estación de Príncipe Pío, no queda ningún rastro de aquellos inicios de Radio Ibérica en otoño de 1923. Sin embargo, aquellos primeros días marcaron el inicio de una larga historia para este medio de comunicación, que hoy en día, cien años después, sigue siendo relevante.
Aunque Radio Ibérica fue pionera en las transmisiones, recibió el indicativo EAJ-6, mientras que Radio Barcelona y Radio España de Madrid, que obtuvieron sus licencias en noviembre de 1924, se convirtieron en las primeras en transmitir regularmente con autorización oficial, según lo establecido por el Reglamento de Radiodifusión aprobado durante la dictadura del general Primo de Rivera.
Los Primeros Pasos de la Radiodifusión en España
La trayectoria de Radio Ibérica se remonta a sus fundadores: Antonio Castilla y los hermanos Carlos y Adolfo de la Riva.

En 1923, la unión de la Compañía Ibérica de Telecomunicación, liderada por Castilla, y la Sociedad de Radiotelefonía Española de Carlos de la Riva, dio origen a esta emisora. Los hermanos de la Riva dirigían la parte técnica desde un taller de fabricación de válvulas electrónicas en el Paseo del Rey, 18. A pesar de carecer de licencia oficial, comenzaron las transmisiones diarias el 12 de mayo de 1924, impulsando la venta de receptores de radio bajo la marca Iberia, aunque su precio los limitaba a un público selecto.
Un Tesoro Oculto
En el número 18 del Paseo del Rey, un edificio residencial de siete plantas con una historia centenaria, los residentes se sorprenden al enterarse de que en uno de sus locales se ubicó la primera emisora de radio de España. “¡No me lo puedo creer!”, exclama Justo Barboza, uno de los vecinos más antiguos, quien lleva 41 años viviendo allí. Sugiere que colocar una placa conmemorativa, similar a la que honra a Paco de Lucía a unas cuantas manzanas de distancia, sería un hito histórico para el lugar.
Alicia Villanueva, la residente más longeva del edificio con 86 años y 53 años de residencia en el número 18, desconocía por completo esta información. Considera el descubrimiento como algo encantador, ya que siempre ha valorado la compañía de la radio, y menciona tener una radio antigua de su madre cerca de la pila, que data de tiempos inmemoriales.
Marta Arroyo, otra vecina, se enteró del hecho a través de un amigo en Palma de Mallorca, un aficionado a las radios, quien leyó en una publicación que el lugar donde ella vive fue la “cuna” de la radio en España. Como periodista que comenzó su carrera en la radio, siente un gran orgullo de vivir en el mismo edificio que fue el origen de la “magia radiofónica en Madrid” y espera que este medio de comunicación siga prosperando por mucho tiempo.
Los Destinos de los Ingenieros de la Radio en España
Mientras que los hermanos de la Riva se mantuvieron activos en el ámbito de la radio hasta la era del cine sonoro, momento en el cual establecieron el primer estudio de doblaje cinematográfico en Barcelona y posteriormente en América Latina, Castilla se embarcó en la creación de una empresa especializada en anuncios luminosos de neón. Su primer encargo fue para las bodegas González Byass en la Puerta del Sol, donde creó el icónico cartel que con el tiempo se transformaría en el famoso luminoso de Tío Pepe, que aún se encuentra en exhibición en 2024, al igual que la radio.


