Las autoridades aduaneras, policiales y judiciales de España y Portugal han desmantelado una importante red de transporte de drogas en el Estrecho de Gibraltar. La red operaba con entre ocho y diez narcolanchas de manera constante para traficar hachís y cocaína.
En una operación conjunta que involucró a 250 agentes, se arrestaron 19 personas, además de otras 12 que ya estaban en prisión. Esta red recientemente había sido interceptada con 4.000 kilos de hachís y 627 kilos de cocaína.
La semana pasada, durante una persecución de la Guardia Civil frente a las costas de Matalascañas, en Huelva, se confiscó un cargamento de cocaína que fue arrojado al mar desde una narcolancha. En ese momento, también se detuvo a un ciudadano serbio.
Red coordinada y dirigida por 'El Bola' desde una lujosa urbanización de Lisboa
Las autoridades portuguesas han dado un golpe contundente al narcotráfico con la desarticulación de una red liderada por un histórico delincuente español, conocido como “El Bola”, cuyo centro de operaciones se encontraba en una lujosa urbanización en las cercanías de Lisboa.
“El Bola” cuenta con un historial delictivo relacionado con el narcotráfico, habiendo trabajado en el pasado en el traslado de cargamentos de droga para prominentes traficantes de hachís del Campo de Gibraltar, incluyendo a los hermanos Tejón, líderes del clan de “Los Castañas”, y Abdellah El Sadek El Menbri, conocido como “El Messi del hachís”.
La estrategia de “El Bola” sufrió un cambio significativo en los últimos años, en respuesta a las medidas implementadas por las autoridades españolas para combatir el narcotráfico en la zona de Gibraltar, que incluyeron la ilegalización de las narcolanchas. Ante este escenario, “El Bola” trasladó la base de sus operaciones a Portugal, aprovechando la relativa laxitud en la vigilancia marítima en comparación con la intensa persecución llevada a cabo en aguas españolas.
La ubicación estratégica de la urbanización en las cercanías de Lisboa proporcionaba a la red un punto de partida ideal para sus operaciones, permitiendo un fácil acceso a las rutas marítima hacia Europa y una relativa discreción en sus actividades.
Desmantelada una red de narcotráfico con base en Sanlúcar de Barrameda
Las autoridades han desmantelado una operación criminal en Sanlúcar de Barrameda, donde una organización delictiva operaba desde hace años. Otros líderes del grupo, oriundos de esta localidad gaditana, aprovechaban su profundo conocimiento del terreno y la orografía local, así como una extensa red de cómplices, para llevar a cabo sus actividades ilícitas en España.
Entre los individuos señalados como principales responsables se encuentra Francisco M., alias ‘El Piraña’. Este individuo, con un historial delictivo conocido, habría desempeñado un papel clave en la coordinación y ejecución de las operaciones de narcotráfico en la zona.
La organización, según las autoridades, operaba con un considerable arsenal de entre ocho y diez narcolanchas. Estas embarcaciones estaban constantemente en el agua, con tripulaciones listas para transportar cargamentos de hachís o cocaína, tanto para demanda internas como de otras organizaciones nacionales o internacionales.
Además de las narcolanchas, la red contaba con una extensa flota de pequeñas embarcaciones encargadas de suministrar víveres, combustible y otros recursos necesarios para mantener a las tripulaciones en el mar de forma continua. Este modus operandi permitía a los delincuentes permanecer en espera, listos para actuar en el momento oportuno y evitar así la vigilancia de las autoridades.

Operación Grajuela: Golpe al narcotráfico en narcosubmarinos
La operación Grajuela, desencadenada tras un intento fallido de recoger un cargamento de 6.000 kilos de cocaína de un narcosubmarino proveniente de Sudamérica, ha resultado en un duro golpe contra una red de narcotráfico de gran envergadura. Iniciada en mayo de año pasado, esta investigación reveló una compleja estructura criminal con base en localidades estratégicas de Andalucía, España.
Los líderes de la organización, establecidos en Sanlúcar de Barrameda, Chipiona y El Cuervo (Sevilla), operaban con altos niveles de seguridad y contaban con tecnología de punta para evadir la vigilancia policial. Sin embargo, la determinación de los investigadores y la coordinación entre autoridades españolas y portuguesas condujeron al éxito del operativo.
Diecinueve personas fueron detenidas y se llevaron a cabo 24 registros en viviendas en ambos países. Se incautaron armas, 1.4 millones de euros en efectivo, vehículos de lujo y equipos de comunicación sofisticados. La red también disponía de narcolanchas en Portugal y España.
El centro de operaciones de la organización, situado en una urbanización lujosa cerca de Lisboa, estaba equipado con tecnología de comunicaciones de última generación. Esto les permitía supervisar y coordinar todas las fases del transporte de drogas, incluso teniendo una vigilancia total sobre los medios aéreos y marítimos de seguridad en el Estrecho.

