El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha dado un paso en la lucha contra la especulación inmobiliaria al anunciar la revisión de la ley de “Golden Visa”. Durante una visita a Dos Hermanas (Sevilla), Sánchez destacó la necesidad de modificar esta legislación, aprobada en 2013 por el Partido Popular, para garantizar el acceso justo a la vivienda. Este movimiento refleja el compromiso del Gobierno en promover una inversión productiva y combatir la desigualdad en el mercado de la vivienda. Sin embargo, la declaración estuvo marcada por la tensión, con abucheos recibidos por el presidente durante su visita.
Eliminación de la Golden Visa
El presidente del Gobierno ha anunciado la iniciativa de eliminar la concesión de la controvertida “Golden Visa”, una medida que otorga residencia a aquellos que invierten más de medio millón de euros en bienes inmuebles. Esta acción, según el jefe del Ejecutivo, busca garantizar que la vivienda sea un derecho fundamental y no simplemente un activo especulativo.
Señaló que actualmente el 94% de estas visas están ligadas a inversiones inmobiliarias, concentrándose principalmente en ciudades como Barcelona, Madrid, Málaga, Alicante, Islas Baleares y Valencia. Este dato cobra especial relevancia al destacar que son precisamente estas áreas las más afectadas por una vivienda altamente tensionada en el mercado, donde encontrar una vivienda digna se convierte en una tarea casi imposible para aquellos residentes que trabajan y pagan impuestos diariamente.
Esta medida representa un esfuerzo por redirigir los recursos hacia la creación de políticas que aborden la problemática habitacional de forma más equitativa, priorizando las necesidades de los ciudadanos locales sobre los intereses financieros extranjeros.

Medidas para mejorar el acceso a la vivienda
Pedro Sánchez ha reiterado el compromiso de su administración de distanciarse del enfoque especulativo en el mercado inmobiliario, destacando que este no es el rumbo adecuado para España. Según él, este enfoque solo conduce a problemas y a una brecha socioeconómica cada vez más amplia, especialmente evidente en la dificultad que enfrentan los jóvenes y sus familias para acceder a una vivienda digna.
Por otro lado, Sánchez ha defendido una estrategia de desarrollo genuino y sostenible, basada en la inversión productiva que promueva la innovación y la creación de empleo de calidad. Para ello, el Gobierno está trabajando para allanar el camino a aquellos que buscan lucrar con el mercado de la vivienda. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por parte del Ejecutivo, que ha aumentado considerablemente la inversión en acceso a la vivienda, asignado una cifra histórica en los presupuestos generales del Estado.
Desde 2018, se han destinado más de 1.200 millones de euros a políticas de vivienda en Andalucía, lo que ha resultado en la construcción y rehabilitación de decenas de miles de viviendas. Además, se han asignado más de 68 millones de euros al bono de alquiler para jóvenes, mientras se trabaja para cerrar la brecha en el suministro de viviendas que se abrió durante la pasada década debido al descuido de la vivienda pública.
Críticas y diálogo social
Durante su discurso, el presidente fue objeto de desaprobación por parte de los trabajadores de la construcción en las inmediaciones del edificio que estaba visitando. Estos obreros manifestaron su descontento a través de silbidos y gritos dirigidos hacia el líder político. Los alaridos, especialmente al comienzo y al final, se mezclaron con algunos aplausos dispersos.
El mandatario, en respuesta, explicó que la Golden Visa permite la residencia mediante una inversión de más de quinientos mil euros en bienes inmuebles, aunque también aseguró que su Gobierno tomará las medidas pertinentes para garantizar que la vivienda sea considerada un derecho fundamental y no únicamente un negocio especulativo.

