Un reciente estudio de la Fundación BBVA ha revelado que una parte significativa de la población española aún duda sobre la llegada del hombre a la Luna. Según los datos recopilados, solo el 63% de los españoles expresan estar totalmente convencidos de que este evento histórico realmente ocurrió. En contraste, un 12% cree que probablemente sí sucedió, mientras que un 11% considera que probablemente no ocurrió y otro 11% niega rotundamente el alunizaje. Un 3% de los encuestados se mantuvo sin opinión al respecto. Esta encuesta, realizada en 2025 a una muestra de 4.056 personas, se enmarca en el Estudio sobre Cultura Científica en España y subraya la influencia de las teorías conspirativas en redes sociales.
El contexto de estas percepciones está influenciado por el próximo lanzamiento del programa Artemis II de la NASA, previsto para febrero de 2026. Esta misión tiene como objetivo enviar astronautas a orbitar la Luna, sin alunizar, marcando el primer viaje tripulado más allá de la órbita terrestre baja en más de 50 años. La coincidencia de esta misión con el escepticismo sobre las históricas misiones Apolo resalta un interés renovado por la exploración espacial y el diálogo entre hechos científicos y creencias públicas.
El informe también destaca un nivel medio-bajo de conocimiento científico general entre los encuestados. Se identificó que el 25% de los españoles tienen un nivel alto de conocimiento científico, un 27% poseen un nivel medio y un 28% muestran un conocimiento bajo. Además, los científicos más reconocidos por los españoles son Albert Einstein, Marie Curie, Isaac Newton, junto a figuras destacadas de la ciencia en España como Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa.
Otro hallazgo relevante es la influencia de las ideologías políticas en las creencias científicas, como se refleja en la percepción del cambio climático. Un 15% de los encuestados cuestiona la existencia del cambio climático, con una notable diferencia entre quienes se identifican con ideologías de derecha (29%) frente a aquellos con ideologías de izquierda (6%).
Por último, el estudio muestra que el interés por la ciencia es mayor entre los más jóvenes, personas con estudios superiores y aquellas con empleo. Estos datos son esenciales para comprender el perfil del público que muestran mayor receptividad hacia el conocimiento científico y potencialmente actuará como transmisores de información precisa en el futuro.
Este análisis de la Fundación BBVA pone de manifiesto la necesidad de reforzar la educación científica y abordar de manera efectiva la proliferación de teorías conspirativas sin fundamento que circulan ampliamente en la era digital. A medida que la NASA avanza con el programa Artemis, la creciente prominencia de la exploración espacial podría servir como una oportunidad para inspirar y educar al público sobre los logros científicos y los retos que enfrenta la humanidad en su camino hacia el espacio.

