“Cómo protegerte legalmente para que las imágenes —reales o generadas con IA— no dañen tu vida”
Javier Franch es abogado especializado en derecho al honor, reputación online y derecho al olvido, y CEO de Honoralia, firma dedicada a la protección de la imagen personal y corporativa en internet. En un contexto marcado por la proliferación de imágenes reales y generadas con inteligencia artificial, Franch analiza qué herramientas legales existen en España para defenderse cuando estos contenidos vulneran derechos fundamentales.
AD: En un momento en que proliferan las imágenes generadas con inteligencia artificial y también las reales que circulan sin control en internet, ¿cómo puede una persona protegerse si su imagen o reputación están en juego?
Javier Franch: La realidad digital nos ha superado en muchos sentidos: fotografías, vídeos o incluso representaciones con IA pueden afectar gravemente a la reputación, el honor y la intimidad de las personas. Por eso, aunque estemos ante tecnologías nuevas, en España ya contamos con un amplio marco legal que protege todos estos derechos fundamentales, tanto para imágenes reales como para las generadas o modificadas por sistemas de IA.
¿Qué derechos amparan a las personas?
“Tenemos que recordar que nuestra Constitución garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen”, explica. “Esto no distingue si la imagen es real o producto de una inteligencia artificial: si afecta tus derechos, la ley te protege”.
En este contexto, Franch destaca tres ámbitos de acciones posibles:
1. Vía civil
“Una persona puede acudir a los tribunales para exigir la retirada inmediata de la imagen o contenido, reclamar indemnizaciones por los daños ocasionados y solicitar medidas cautelares para impedir que se siga difundiendo”.
La vía civil es la herramienta principal para frenar el daño rápido y restituir el daño causado.
2. Vía penal
“La ley penal contempla que captar, grabar o publicar una imagen íntima sin consentimiento puede ser delito. La pena puede incluir incluso prisión, especialmente si la víctima es menor o vulnerable”.
Franch subraya que la amenaza de responsabilidad penal sirve también como mecanismo de disuasión frente a quienes difunden material sin consentimiento.
3. Vía administrativa
“Puedes presentar una denuncia o queja ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)”, continúa. “Este organismo tiene procesos establecidos —como el llamado Canal Prioritario— para solicitar la retirada urgente de imágenes o vídeos que se publiquen sin consentimiento y puedan volverse virales”.
Este canal está pensado para casos graves, sobre todo cuando la difusión masiva puede agravar el daño a la persona afectada.
¿Y si la imagen no es manipulada con IA?
Franch aclara algo importante: “No importa si la imagen fue creada con IA o si es real. Lo fundamental es si su publicación vulnera tus derechos fundamentales. En España, la jurisprudencia y las leyes existentes ya contemplan estos casos.”
De hecho, según datos de la AEPD, en los últimos años se han impuesto sanciones incluso por difundir imágenes sexuales de menores generadas con IA.
¿La IA cambia la forma de protegerse legalmente?
“No realmente”, responde Franch. “Lo que antes hacía Photoshop, ahora lo hace una IA. Las normas jurídicas no están obsoletas: protegen la intimidad, el honor y la propia imagen independientemente de la tecnología utilizada”.
Reformas legales en marcha
El CEO de Honoralia señala que el Gobierno español está tramitando un nuevo anteproyecto de ley del derecho al honor y la intimidad personal, que actualizará el marco normativo vigente desde 1982 para adaptarlo al contexto digital y la tecnología actual.
“El anteproyecto clarifica que la difusión de imágenes o voces manipuladas con tecnologías sin consentimiento es ilegítima, reforzando las herramientas jurídicas frente a deepfakes y contenidos perjudiciales”.
“Hoy más que nunca, proteger tu reputación y tu imagen no es opcional, es esencial”, concluye. “Si alguien siente que sus derechos están siendo vulnerados por una imagen, ya existen vías para defenderse: civil, penal y administrativa. No hay que resignarse a que ese contenido circule impune por internet”.

