Para profundizar en este tema tan complejo como necesario, hemos tenido el privilegio de hablar con Javier Jornet, abogado destacado de la empresa Honoralia, quien nos ofrece su visión experta y reflexiones críticas sobre los desafíos actuales y el futuro del derecho al olvido.
En esta entrevista exclusiva, Jornet desgrana las implicaciones legales, las leyes más significativas y su perspectiva sobre cómo deberían equilibrarse los derechos en juego en la era digital.
1. ¿Qué leyes regulan el derecho al olvido en España?
Pues, en España, el asunto del derecho al olvido lo rigen principalmente el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea y la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD). Por lo tanto, si alguien quiere que se quite información personal suya de internet tendrá que regirse a estas leyes para poder solicitarlo, aunque siempre bajo ciertas condiciones.
2. ¿En qué casos puede una persona pedir la eliminación de información personal de internet bajo el derecho al olvido?
Existen diferentes casos. Pero por lo general, lo puede pedir en caso de que sus datos personales ya no sean necesarios para lo que originalmente se recopilaron o si esta persona retira su consentimiento para que se utilicen.
También se puede solicitar en caso de que se sospeche que sus datos se están utilizando de manera ilegal.
Al fin y al cabo, es una forma de asegurarte de que tu privacidad y tus derechos se respeten en todo momento. Es importante tener en cuenta, que es necesaria una ponderación rigurosa porque cada caso es distinto, y contar con un buen asesoramiento legal.
3. ¿Cómo se consigue mantener un equilibrio entre el derecho al olvido y la libertad de expresión o el derecho a la información?
Ese es un tema interesante. Para que no surja ningún conflicto entre esos derechos lo que se suele hacer es evaluar cada caso por separado, como hemos avanzado, considerando qué tipo de información se solicita eliminar, si tiene interés público y si el contenido sigue siendo relevante en el momento de la solicitud.
Al final con el derecho al olvido lo que se busca es proteger la privacidad de las personas sin restringir la libertad de expresión ni limitar el acceso a la información.
4. ¿Qué pasos hay que seguir para solicitar la eliminación de datos personales en internet?
Lo primero que hay que hacer es identificar la información que se quiere eliminar y saber quién es el responsable del tratamiento de esos datos.
Recomendamos buscar asesoramiento legal desde el inicio, puesto que somos esclavos de lo que decimos, y amos de lo que nos guardamos, y lo que se manifiesta en fase amistosa puede ser utilizado por la otra parte en el procedimiento legal que se pueda suscitar.

5. Y bajo el derecho al olvido, ¿Qué datos son susceptibles de ser eliminados y cuáles no?
Pues haciendo referencia a la pregunta anterior relacionada con la libertad de expresión y el derecho a la información, los datos que son más probables de ser eliminados suelen ser datos personales que son incorrectos, que se recopilaron sin permiso o que ya no tienen relevancia para lo que se recopilaron en un principio.
Suelen ser datos que no son necesarios para el ejercicio de la libertad de expresión, para investigaciones históricas, o de intereses públicos o legales. Ya que, en esos casos, la probabilidad de que los datos se eliminen es muy baja o incluso nula.
6. Respecto a su aplicación, ¿Existe alguna diferencia entre diferentes plataformas digitales como redes sociales, motores de búsqueda o foros?
Sí, cada plataforma tiene sus propias obligaciones y procesos ya que no se basan en lo mismo.
Los buscadores, por ejemplo, pueden retirar enlaces a páginas web con información obsoleta o inapropiada.
En las redes sociales, sin embargo, se puede solicitar a los usuarios eliminar sus propias publicaciones o cuentas. Todo depende de dónde se encuentre la información.
7. ¿Cuáles son los problemas más comunes que se puede encontrar una persona a la hora de intentar ejercer el derecho al olvido?
El problema más común suele ser encontrar quién es el responsable de los datos que se quieren eliminar. Después, entran otros problemas como por ejemplo el no obtener respuesta por parte de las empresas, o el hecho de tener que demostrar que la información que se ha solicitado eliminar cumple con los criterios para hacerlo.
8. Y en caso de que se deniegue una solicitud de derecho al olvido ¿Qué recursos legales existen para apelar?
En caso de denegación, la persona tiene la posibilidad de iniciar un proceso de apelación ante la Agencia Española de Protección de Datos o recurrir a los tribunales competentes en busca de otra resolución. Eso sí, en caso de llegar a eso, se tendrán que presentar argumentos y pruebas adicionales que respalden la solicitud original, así como un análisis de las razones por las cuales se denegó anteriormente.

9. ¿Cuál es el procedimiento para gestionar solicitudes de derecho al olvido a nivel internacional? Especialmente cuando los datos están almacenados en otros países.
Pues gestionar solicitudes de derecho al olvido a nivel internacional suele ser más complicado que hacerlo a nivel nacional.
Al final, para este tipo de procedimientos hay que comprender las leyes locales, determinar la jurisdicción relevante y mantener una buena comunicación con todas las partes involucradas.
Lo más complicado suele ser manejar las diferencias legislativas de cada país. Pero para hacerlo de manera adecuada, se deben seguir los procedimientos legales del país donde se encuentran los datos o donde opera la empresa.
10. ¿Cómo ha evolucionado la jurisprudencia relacionada con el derecho al olvido en los últimos años?
Sí que es verdad que en los últimos años se ha notado una gran evolución en la jurisprudencia relacionada con el derecho al olvido.
Ahora, los tribunales y reguladores se preocupan más por proteger la privacidad individual, reconociendo el derecho de las personas a ser olvidadas en ciertas circunstancias y reflejando los riesgos que existen con la permanencia indefinida de información personal en internet.
Sin embargo, tal y como hemos comentado antes, esta protección no se suele conceder siempre y se suele equilibrar con otros derechos fundamentales.

