Los Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, protagonizaron este miércoles una emotiva visita a la Universitat Politècnica de València (UPV) para conocer de primera mano el proyecto “Salvem les fotos / Recuperar las Memorias”, una iniciativa pionera que ha permitido recuperar, conservar y devolver más de 340.000 fotografías familiares dañadas por la DANA del 29 de octubre de 2024.
Una respuesta científica y solidaria ante la catástrofe
La iniciativa surgió apenas unos días después de las devastadoras inundaciones que arrasaron amplias zonas de la Comunitat Valenciana. Lo que en un principio fue una respuesta espontánea de voluntariado promovida por la Facultad de Bellas Artes y el Instituto de Restauración del Patrimonio de la UPV se ha convertido en un proyecto con impacto social y científico. Más de 200 personas —entre restauradores, documentalistas, fotógrafos, especialistas en digitalización e inteligencia artificial, y estudiantes— han trabajado durante 14 meses en un proceso que los responsables califican casi como “un hospital de imágenes”, con zonas de triaje, primeros auxilios y cuidados intensivos para cada fotografía.
Emoción, memoria y tecnología
Durante la visita, Felipe VI y la Reina recorrieron la exposición instalada en la Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes, interesándose por la dimensión humana del proyecto: cómo la recuperación de una simple fotografía puede convertirse en un acto profundamente reparador para miles de familias afectadas.
“El esfuerzo del equipo es impresionante”, destacó uno de los codirectores de la iniciativa, subrayando la combinación de tecnología avanzada, rigor científico y sensibilidad artística necesarios para restaurar imágenes extremadamente deterioradas por el agua y el barro.
Los monarcas pasaron más de una hora en los laboratorios, observando de cerca las tareas de limpieza, clasificación y digitalización, muchas de ellas realizadas por jóvenes estudiantes —en su mayoría mujeres— cuyo entusiasmo y dedicación también fue destacado por los Reyes.
Recuerdos rescatados: entre lo cotidiano y lo histórico
Entre los archivos restaurados figuran miles de recuerdos familiares de bodas, viajes, celebraciones y generaciones enteras, pero también fotografías históricas de acontecimientos relevantes, como las grandes riadas de la provincia de Valencia en los años 40 o incluso imágenes oficiales de los propios Reyes de España, incluidas algunas de Don Felipe en su juventud.
Los Reyes también se detuvieron en la llamada zona de “descartes”, donde se agrupan las fotografías irremediablemente dañadas. Allí, observaron cómo incluso fragmentos mínimos —como el pie de un bebé apenas reconocible— representan una pérdida tangible del patrimonio emocional de una familia.
Encuentros que emocionan
La visita tuvo momentos de gran carga afectiva. Varios damnificados compartieron breves encuentros con los Reyes, quienes escucharon de primera mano el valor que la recuperación de estas imágenes tiene para las familias. Una de ellas, residente en Paiporta, explicó cómo haber recuperado las fotos familiares ha supuesto un proceso “sanador” tras la tragedia. El pequeño Marcos, de nueve años, llegó incluso a obsequiar a los Reyes con un gaiato de Sant Blai, un dulce tradicional de la comarca de Torrent elaborado en su escuela.
Un proyecto con impacto social y cultural
Más allá del valor emocional de cada fotografía, el proyecto pone de manifiesto la importancia de conservar la memoria colectiva tras una catástrofe natural. Gracias a la colaboración entre voluntariado, expertos y tecnología puntera —incluida la inteligencia artificial aplicada a la restauración de imágenes muy deterioradas—, miles de recuerdos de familias valencianas han podido ser salvados del olvido.
La iniciativa ha atraído atención y reconocimiento no solo por su dimensión humanitaria, sino también por su enfoque interdisciplinar, que combina arte, ciencia y compromiso social en un esfuerzo conjunto que ya ha dejado huella en la comunidad.

