La selección femenina española, tras alcanzar la gloria como campeona mundial y de la reciente Liga de Naciones, está lista para dejar su huella en los Juegos de París. Durante el evento, el equipo lucirá la indumentaria de la marca Joma para actividades fuera del terreno de juego, incluyendo momentos de premiación en el podio y en la villa olímpica. Sin embargo, cuando llegue el momento de competir, las jugadoras lideradas por Aitana Bonmatí llevarán los uniformes de Adidas, la marca oficial de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Joma, con sede en Portillo de Toledo, ha asegurado su posición como patrocinador del Comité Olímpico Español (COE), lo que significa que todos los deportistas españoles estarán representando sus diseños fuera de la competencia. Esta presencia se extiende más allá de la selección de fútbol, abarcando disciplinas como atletismo, balonmano, tenis, tenis de mesa y skateboard, entre otras.
Según Marina López, directora de marketing de Joma, la marca estará presente en un porcentaje significativo de los atletas que competirán en los Juegos de París, estimado entre el 10 y el 15 por ciento. Estas cifras sitúan a la empresa española en la élite de la industria del deporte, respaldando a diez comités olímpicos además del español y proporcionando artículos deportivos a los 700 integrantes de la delegación española, incluyendo atletas, técnicos y staff.
El logro histórico de la clasificación del equipo español femenino para los Juegos Olímpicos ha generado un aumento en la popularidad de la selección dirigida por Montse Tomé. Este éxito también ha impulsado un movimiento en el ámbito del patrocinio, con un interés creciente en respaldar a figuras destacadas del equipo como Jenni Hermoso, Mariona Caldentey, Alexia Putellas y Salma Paralluelo. Estas futbolistas recibieron elogios y muestras de apoyo durante la celebración del triunfo en la Nations League, un evento que atrajo a miles de jóvenes al Palacio de Vista Alegre.
Gran audiencia y récord de asistencia
La final entre España y Francia, transmitida por La 1 de Televisión Española, alcanzó una audiencia considerable, con un total de 1.918.000 espectadores y una cuota de pantalla del 19,1%, según datos de RTVE. Este emocionante encuentro, que tuvo lugar en La Cartuja de Sevilla, atrajo a un público diverso y entusiasta.
En total, 4.764.000 personas sintonizaron el partido en algún momento, evidenciando el interés general por el evento. El momento más destacado del juego fue a las 20:47 horas, cuando alcanzó su máximo de espectadores, con 2.856.000 seguidores y una cuota de pantalla del 23%. Además, el post partido también mantuvo una sólida audiencia, con 2.236.000 telespectadores y un 17,4% de cuota.
El apoyo local fue extraordinario, ya que España registró un récord de asistencia en estadios nacionales con 32.657 espectadores presentes en La Cartuja. Esta cifra fue aún más impresionante durante la gran final, con 11.000 aficionados más que en la semifinal contra Países Bajos, estableciendo así la mejor marca de asistencia para un partido de la selección femenina en España hasta la fecha, con la presencia de 21.856 aficionados.
Las jugadoras españolas reciben bonificaciones por su éxito en la Liga de Naciones
Las jugadoras que triunfaron en la Liga de Naciones serán recompensadas con alrededor de 600.000 euros en bonificaciones, a ser distribuidas entre las 25 convocadas. Sumando los ingresos por derechos de imagen, cada jugadora recibirá aproximadamente 26.000 euros. Esta suma es significativamente menor que la recibida en el Mundial, donde cada jugadora percibió cerca de 270.000 euros por parte de la FIFA.
Aunque la UEFA ha otorgado a la RFEF 160.000 euros por ganar el torneo, la federación ha decidido aumentar las recompensa total a 500.000 euros, en reconocimiento al esfuerzo de las futbolistas tanto por la clasificación olímpica como por el título obtenido.


