El 22 de enero de 2026, Elon Musk anunció que los robotaxis de Tesla en Austin, Texas, ya operan sin supervisión humana a bordo, un avance significativo en la tecnología de conducción autónoma. Este servicio piloto, que inicialmente incluye un número reducido de vehículos, ha impulsado un aumento en el valor de las acciones de Tesla, que subieron un 3,52 %, alcanzando los 446,6 dólares.
Hasta ahora, las pruebas comenzaron en junio de 2025, cuando los vehículos aún contaban con supervisores a bordo. Durante esa fase inicial, se reportaron al menos ocho incidentes, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA). Sin embargo, Tesla ha decidido avanzar hacia una operación completamente autónoma en un esfuerzo por liderar el mercado.
Los pasajeros pueden validar su identidad a través de una aplicación, donde también pueden personalizar aspectos como la temperatura y la música para que su viaje sea más placentero. Muchos describen la experiencia como “suave y humana”, resaltando el potencial de estos avances tecnológicos.
En el panorama competitivo, empresas como Waymo ya han implementado servicios similares sin supervisión en varias ciudades de Estados Unidos, incluyendo Austin, Atlanta, Los Ángeles, Miami y San Francisco. Tesla, por su parte, planea continuar expandiendo su flota a lo largo de 2026, cumpliendo con las promesas previas de Elon Musk de eliminar la supervisión humana antes del final de 2025.
